jueves, 19 de mayo de 2016

Historia de amor

Una chica sordomuda le hace una seña a su novio. Él también es sordomudo y está arriba de un colectivo. Mira a su novia desde una de las ventanas. Ella está abajo. Hace frío, es de noche; los dos llevan camperas. La chica levanta su mano izquierda enguantada y escribe en el aire. Él se ríe y le responde. Su gesto es más rápido. Entonces ella escribe algo más. Ese algo más culmina con un gesto particular, una especie de mudra secreto que sólo ellos conocen. Ella mantiene el gesto por cuatro segundos. Las luces de la avenida (rojas, verdes, amarillas, azules) se reflejan en las ventanas de los comercios. Él deja de reírse. El colectivo arranca y se lo lleva a otro lugar. Abajo queda ella, que lentamente hunde las manos en los bolsillos de la campera. Luego se marcha en silencio, ajena a todo signo.